Posts Tagged ‘mujer’

>Un hombre mata a su mujer en Campo de Criptana

30/01/2011

>Según información de EP/ABC, La víctima podría haber sido degollada y el presunto agresor ha resultado herido grave al tirarse por el balcón de la vivienda familiar donde ocurrieron los hechos. Una mujer de 43 años ha muerto este domingo en Campo de Criptana (Ciudad Real) presuntamente asesinada por su marido, que ha resultado herido muy grave al tirarse después por el balón del segundo piso de la vivienda familiar donde ocurrieron los hechos. El hombre llamó previamente a su hermana para contarle lo sucedido, según ha explicado el alcalde de Campo de Criptana, Santiago Lucas-Torres.
La mujer, identificada como J.M.M., ha sido hallada muerta sobre las 14.15 horas en el interior de la casa con heridas en el cuello, por lo que podría haber sido degollada. El hombre, M.A.T.S., ha sido encontrado en la calle, herido muy grave.
El alcalde ha señalado que la mujer no había presentado ninguna denuncia por malos tratos ni ante el Centro de la Mujer del Ayuntamiento de Criptana ni ante la Guardia Civil o Policía Nacional. La pareja, natural de la localidad, tenía una hija de 13 años, a la que ya le ha sido comunicado lo que ha pasado.
Los vecinos, por otro lado, según ha comentado el primer edil, nunca habían oído ni voces ni peleas en la casa y entendían que se trataba de una pareja normal sin problemas más allá de los normales. La fallecida trabajaba como cocinera en un salón de bodas de la población, mientras que el marido trabajaba en la sección de pescadería de un supermercado. El Ayuntamiento ha informado de que celebrará a las 19.00 horas de hoy un pleno extraordinario en el que se aprobará un comunicado de condena y se declararán entre uno y tres días de luto oficial.

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El legado profético de Zilda Arns

22/01/2010

Se han hecho ya todos los elogios debidos a la médica brasilera, Zilda Arns —hermana del Cardenal de los derechos humanos, Paulo Evaristo Arns—, que sucumbió bajo las ruinas del terremoto de Haití. Tal vez la opinión pública mundial no se haya dado cuenta de la importancia de esta mujer que en 2006 fue propuesta como candidata al premio Nóbel de la Paz. Y bien que lo merecía, pues dedicó toda su vida a velar por la salud de las personas más vulnerables. Durante 25 años coordinó la Pastoral del Niño acompañando a más de un millón ochocientos mil menores de cinco años y a más de un millón cuatrocientas mil familias pobres. Con medios simples, como el suero casero, la alimentación a base de un preparado de nutrientes y otros recursos mínimos, salvó a millares de niños que antes fatalmente morían. A partir de 2004 inició la Pastoral de la Persona Mayor que llega a cien mil personas de edad avanzada.

Sería largo contar su extraordinario trabajo, difundido ya en más de 20 países pobres del mundo. Lo que pretendo es enfatizar los valores del capital espiritual que sustentaron su práctica. En esto iba en contra del sistema dominante y sirve de inspiración para el momento actual.

Hay una convicción creciente de que no saldremos de la crisis de civilización actual si continuamos con los mismos hábitos y los mismos valores consumistas e individualistas que tenemos. La dra. Zilda mostró cómo puede ser diferente y mejor.

Ella honró el cristianismo, viviendo una mística de amor a la humanidad que sufre, de esperanza en que siempre se puede hacer alguna cosa para salvar vidas, de fe en la fuerza de los débiles que se organizan y en prestar oídos a todos, hasta a los niños que no hablan todavía.

Tenía clara conciencia de que la solución viene de abajo, de la sociedad, sin que con eso se dispense al Estado de su deber. Los problemas sociales se resuelven a partir de la sociedad. Para eso suscitó la sensibilidad humanitaria que se esconde en cada persona e inauguró la política de la buena voluntad. Más de 250 mil personas voluntarias, sin retribución económica alguna, asumieron los trabajos junto a ella.

Copiada de la práctica de Jesús, una idea-generadora movía su acción: multiplicar. No sólo panes y peces como hizo Él, sino, en las condiciones de hoy, multiplicar el saber, la solidaridad y los esfuerzos.

Multiplicar el saber implica trasmitir a las personas sencillas los rudimentos de higiene, el cuidado con el agua, la toma periódica del peso del niño y la alimentación adecuada. Este saber refuerza la autoestima de las personas y confiere autonomía a la sociedad civil.

Multiplicar la solidaridad que, para ser universal, debe partir de los últimos, buscando llegar a las personas que viven en los rincones donde nadie va, tratando de salvar al niño más desnutrido y casi agonizante. Esta solidaridad es la que más escasea en el mundo actual.

Multiplicar esfuerzos, implicando a las políticas públicas, las ONG, los grupos de base, las empresas en su responsabilidad social, en fin, todos los que ponen la vida y el amor por encima del lucro y el provecho. Pero sobre todo multiplicar la buena voluntad generosa.

Estos son los contenidos del capital espiritual que deben estar en la base de la nueva sociedad mundial que hay que gestar. El siglo XXI será el siglo del cuidado de la vida y de la Tierra o será el siglo de nuestra autodestrucción. Hasta ahora hemos globalizado la economía y las comunicaciones. Tenemos que globalizar la conciencia planetaria y multiplicar el saber útil a la vida, la solidaridad universal, los esfuerzos para construir lo que todavía no ha sido ensayado. Amor y solidaridad no entran en las estadísticas ni en los cálculos económicos, pero es lo más buscado y lo que nos puede salvar.

La médica Zilda Arns seguramente sin saberlo, pero proféticamente, nos mostró en miniatura que este mundo no sólo es posible, sino que ya ahora es realizable.

Leonardo Boff
2010-01-22

HOMENAJE A LA MUJER TRABAJADORA EN SU DIA MUNDIAL

08/03/2009

Se presentan ante el juez una pareja con sus respectivos abogados, ya que están en trámites de divorcio.

El abogado de la mujer reclama para la cliente el 50% de la venta de la casa, propiedad de los dos cónyuges, así como una pensión de por vida por la cantidad de 500 Euros, que según enumera, será para cubrir los gastos de electricidad, teléfono, y una pequeña lista de gastos mensuales.

El abogado del hombre protesta, alegando que el hombre no tiene ninguna obligación hacia su mujer toda vez que ya los hijos son mayores de edad, están casados y que ella bien puede ir a trabajar y mantenerse por si misma y que ella nunca contribuyó a la manutención de esa casa, ni aportó ningún dinero para la compra de la misma.

El juez escucha ambas partes y se queda indeciso por un momento leyendo los documentos. De pronto, se escucha a la mujer llorando y el juez le dice:

-¿Que le pasa señora?

-Señor Juez, yo creo que es cierto. Así que voy a aceptar la sentencia de divorcio sin ninguna obligación de parte de mi marido hacia mi persona.

Después de todo, yo bien pudiera ser una mujer profesional e independiente.

El juez le pregunta:

-¿Y porque usted no se convirtió en una mujer profesional e independiente?

¿Hay alguna razón que se lo impidiera?

-Realmente, Señor Juez, no había ninguna, fueron decisiones tomadas por mi voluntariamente.

-¿Pudiera ser más explícita y enumerarme esas razones que Ud. alega?

-Bueno, cuando me casé, yo acababa sacarme la Selectividad para ingresar en la Universidad. Mi intención había sido estudiar Medicina, pero no había dinero para pagar los gastos de dos personas estudiando, así que le dije a mi esposo que estudiara él y luego lo haría yo…

-Bien, y que paso que cuando el se graduó de ingeniero, ¿porque no estudió Ud.?

-Pues, verá, el me pidió que tuviéramos nuestro primer hijo, ya que llevábamos cinco años casados y aún no lo habíamos tenido.

-¿Y que pasó después?

-Nada, el niño nació, él no quería que el niño fuera cuidado por personas extrañas, y yo entendí que el tenia razón, que con lo que él ganaba nos podíamos remediar ya que el ganaba muy buen sueldo, así que decidí quedarme en la casa con nuestro hijo.

-Y que sucedió luego, cuando el niño creció, ¿por qué no fue a estudiar?

-Nada, que ya para entonces tenia dos hijos más…

-¿Dos más?

-Si, es que Ud. vera: Cuando tuvimos el primer hijo, mi esposo me dijo que debíamos tener un segundo para que el niño no se quedara sin hermanos, así que tuvimos el segundo tres años después, pero era otro varón…

-Y… ¿que tenía éso que ver…?

-No, no había ningún problema, estábamos muy felices, pero mi esposo me dijo que para que la felicidad fuera completa, debíamos tratar de tener una niña…

-¿Y…?

-Pues cuando el segundo hijo tenia ya 4 años, quedé embarazada y tuve a la niña…

-Y entonces ¿por qué no estudió cuando ella creció?

-Porque no había quien llevara al mayor a las prácticas de pelota…, ni los llevara a la escuela, pues el autobús los dejaba muy lejos de la casa. Temiendo por su seguridad, mi esposo y yo decidimos que yo les llevaría a la escuela y les recogería… Así las cosas, dejaba al mayor en la secundaria, seguía con el segundo para la escuela primaria y regresaba a la casa con la niña a preparar todo para la tarde. Cuando les recogía, dejaba al mayor en las prácticas de judo y al otro en las de futbol y seguía con la niña para las de ballet.

-Entonces, siguió Ud. posponiendo su educación…

-Si, Señor Juez, lo hice de propia voluntad.

-Y cuando sus tres hijos se fueron independizando, ¿por qué no ingresó a la universidad?

-Para entonces la madre de mi esposo había enviudado, se enfermó y necesitaba de alguien que la cuidara, así que, hablamos del asunto y llegamos a la conclusión que no la íbamos a poner en un asilo, sino, que la traeríamos a vivir con nosotros, ya que los hijos estaban fuera.

-¿Y cuánto duró esta etapa..?

-Bueno, unos seis años… Ella tenía Alzheimer y como la cuidábamos tan bien, pues su decadencia no fue rápida, se tomó bastante. De hecho, murió de un ataque al corazón, después que llegamos del paseo que todas las mañanas dábamos por el barrio. Ud. sabe, a ella le encantaba darle de comer a las palomas en el parque…

-Y mientras tanto, quiero decir, durante todos esos años, ¿había alguien que le ayudara…?

-¿Ayudarme…? ¿A qué…?

-Pues a limpiar la casa, cocinar, quiero decir, las labores normales de un hogar…

-No, realmente, mi esposo ganaba muy buen sueldo, pero figúrese, eran tres hijos que criar, educar, el costo de la vida cada vez subía más, yo trataba de ahorrar, pero…

-Y ¿cómo ahorraba Ud.?

-Pues, en lugar de llevar la ropa a la lavandería, yo lavaba en casa, planchaba la ropa de mi esposo y los muchachos, arreglaba el jardín…, ésto era lo que me costaba más esfuerzo, pues yo tengo problemas de la columna…, pero siempre una hace su esfuercito y le aseguro que nuestro jardín no tenia nada que envidiarle al de nadie en nuestra calle.

-Y ¿quién cocinaba?, ¿Ud. también…?

-Por supuesto, mi esposo odiaba la comida de los restaurantes, como él tenía que almorzar fuera con sus clientes tantas veces, pues decía que nada como la comida que yo le preparaba…

-Y por supuesto, Ud. no iba a esas comidas…

-¿A qué comidas…?

-A las de su esposo con sus clientes…

-No, no tenía tiempo… Precisamente, fue en una de esas comidas que conoció a Patricia…

-¿Patricia? ¿Quién es Patricia?

-Su novia, la joven con quien se va a casar cuando terminemos el divorcio.

-Y ¿Cómo sabe Ud. que se va a casar con ella?

-Porque me encontré con ellos en casa de unos amigos comunes el día que estaban dando la noticia de su compromiso.

El juez se quedó mirando a la mujer y al esposo. Se levantó, cogió la carpeta con todos los papeles y se retiró. Todos se quedaron mirándose unos a otros, alguno encogió los hombros y se sentaron a esperar que regresara.

Al poco rato el juez regreso. Se sentó y se ajustó las gafas. Entonces, cerró la carpeta, y la puso cuidadosamente a un lado y dijo:

-Señora, he revisado cuidadosamente estas demandas. Y he llegado a las siguientes conclusiones:

El divorcio se le adjudica con fecha efectiva a partir de hoy.

Su esposo no tiene que pasarle una pensión.

A oír estas dos decisiones, el abogado y el marido se miraron con inteligente regocijo. Pero el juez prosiguió…

Ud. se queda como dueña absoluta de su casa, el Mercedes Benz propiedad de su ex esposo, la cuenta de ahorros, la de cheques, las cuáles pondrá a su nombre inmediatamente y de las cuáles él no puede tocar un centavo o lo tendrá que devolver, así como la declaro beneficiaria absoluta de sus seguros de vida, de sus planes de retiro, así como es obligación de su esposo seguir pagando su seguro médico hasta que Ud. muera.

Mi decisión se basa en que sumando los sueldos que como administradora, cocinera, chofer, servicios de lavandería y de jardinería, enfermera, etc., usted prestó a su esposo, incluyendo hijos y suegra… Esta decisión será apenas una retribución parcial de salarios retenidos por los veintiséis años de servicios ininterrumpidos que Ud. ha prestado.

Como hay que ser objetivos, sabemos que su esposo no podría pagar esa deuda, de ahí que pagará lo que, si bien no es suficiente, será relativamente justo.

Además, él pagará sus gastos de educación, transporte y libros, si Ud. decide regresar a la universidad a estudiar la carrera que Ud. escoja.

CUMPLASE LA ANTERIOR SENTENCIA.

>HOMENAJE A LA MUJER TRABAJADORA EN SU DIA MUNDIAL

08/03/2009

>Se presentan ante el juez una pareja con sus respectivos abogados, ya que están en trámites de divorcio.

El abogado de la mujer reclama para la cliente el 50% de la venta de la casa, propiedad de los dos cónyuges, así como una pensión de por vida por la cantidad de 500 Euros, que según enumera, será para cubrir los gastos de electricidad, teléfono, y una pequeña lista de gastos mensuales.

El abogado del hombre protesta, alegando que el hombre no tiene ninguna obligación hacia su mujer toda vez que ya los hijos son mayores de edad, están casados y que ella bien puede ir a trabajar y mantenerse por si misma y que ella nunca contribuyó a la manutención de esa casa, ni aportó ningún dinero para la compra de la misma.

El juez escucha ambas partes y se queda indeciso por un momento leyendo los documentos. De pronto, se escucha a la mujer llorando y el juez le dice:

-¿Que le pasa señora?

-Señor Juez, yo creo que es cierto. Así que voy a aceptar la sentencia de divorcio sin ninguna obligación de parte de mi marido hacia mi persona.

Después de todo, yo bien pudiera ser una mujer profesional e independiente.

El juez le pregunta:

-¿Y porque usted no se convirtió en una mujer profesional e independiente?

¿Hay alguna razón que se lo impidiera?

-Realmente, Señor Juez, no había ninguna, fueron decisiones tomadas por mi voluntariamente.

-¿Pudiera ser más explícita y enumerarme esas razones que Ud. alega?

-Bueno, cuando me casé, yo acababa sacarme la Selectividad para ingresar en la Universidad. Mi intención había sido estudiar Medicina, pero no había dinero para pagar los gastos de dos personas estudiando, así que le dije a mi esposo que estudiara él y luego lo haría yo…

-Bien, y que paso que cuando el se graduó de ingeniero, ¿porque no estudió Ud.?

-Pues, verá, el me pidió que tuviéramos nuestro primer hijo, ya que llevábamos cinco años casados y aún no lo habíamos tenido.

-¿Y que pasó después?

-Nada, el niño nació, él no quería que el niño fuera cuidado por personas extrañas, y yo entendí que el tenia razón, que con lo que él ganaba nos podíamos remediar ya que el ganaba muy buen sueldo, así que decidí quedarme en la casa con nuestro hijo.

-Y que sucedió luego, cuando el niño creció, ¿por qué no fue a estudiar?

-Nada, que ya para entonces tenia dos hijos más…

-¿Dos más?

-Si, es que Ud. vera: Cuando tuvimos el primer hijo, mi esposo me dijo que debíamos tener un segundo para que el niño no se quedara sin hermanos, así que tuvimos el segundo tres años después, pero era otro varón…

-Y… ¿que tenía éso que ver…?

-No, no había ningún problema, estábamos muy felices, pero mi esposo me dijo que para que la felicidad fuera completa, debíamos tratar de tener una niña…

-¿Y…?

-Pues cuando el segundo hijo tenia ya 4 años, quedé embarazada y tuve a la niña…

-Y entonces ¿por qué no estudió cuando ella creció?

-Porque no había quien llevara al mayor a las prácticas de pelota…, ni los llevara a la escuela, pues el autobús los dejaba muy lejos de la casa. Temiendo por su seguridad, mi esposo y yo decidimos que yo les llevaría a la escuela y les recogería… Así las cosas, dejaba al mayor en la secundaria, seguía con el segundo para la escuela primaria y regresaba a la casa con la niña a preparar todo para la tarde. Cuando les recogía, dejaba al mayor en las prácticas de judo y al otro en las de futbol y seguía con la niña para las de ballet.

-Entonces, siguió Ud. posponiendo su educación…

-Si, Señor Juez, lo hice de propia voluntad.

-Y cuando sus tres hijos se fueron independizando, ¿por qué no ingresó a la universidad?

-Para entonces la madre de mi esposo había enviudado, se enfermó y necesitaba de alguien que la cuidara, así que, hablamos del asunto y llegamos a la conclusión que no la íbamos a poner en un asilo, sino, que la traeríamos a vivir con nosotros, ya que los hijos estaban fuera.

-¿Y cuánto duró esta etapa..?

-Bueno, unos seis años… Ella tenía Alzheimer y como la cuidábamos tan bien, pues su decadencia no fue rápida, se tomó bastante. De hecho, murió de un ataque al corazón, después que llegamos del paseo que todas las mañanas dábamos por el barrio. Ud. sabe, a ella le encantaba darle de comer a las palomas en el parque…

-Y mientras tanto, quiero decir, durante todos esos años, ¿había alguien que le ayudara…?

-¿Ayudarme…? ¿A qué…?

-Pues a limpiar la casa, cocinar, quiero decir, las labores normales de un hogar…

-No, realmente, mi esposo ganaba muy buen sueldo, pero figúrese, eran tres hijos que criar, educar, el costo de la vida cada vez subía más, yo trataba de ahorrar, pero…

-Y ¿cómo ahorraba Ud.?

-Pues, en lugar de llevar la ropa a la lavandería, yo lavaba en casa, planchaba la ropa de mi esposo y los muchachos, arreglaba el jardín…, ésto era lo que me costaba más esfuerzo, pues yo tengo problemas de la columna…, pero siempre una hace su esfuercito y le aseguro que nuestro jardín no tenia nada que envidiarle al de nadie en nuestra calle.

-Y ¿quién cocinaba?, ¿Ud. también…?

-Por supuesto, mi esposo odiaba la comida de los restaurantes, como él tenía que almorzar fuera con sus clientes tantas veces, pues decía que nada como la comida que yo le preparaba…

-Y por supuesto, Ud. no iba a esas comidas…

-¿A qué comidas…?

-A las de su esposo con sus clientes…

-No, no tenía tiempo… Precisamente, fue en una de esas comidas que conoció a Patricia…

-¿Patricia? ¿Quién es Patricia?

-Su novia, la joven con quien se va a casar cuando terminemos el divorcio.

-Y ¿Cómo sabe Ud. que se va a casar con ella?

-Porque me encontré con ellos en casa de unos amigos comunes el día que estaban dando la noticia de su compromiso.

El juez se quedó mirando a la mujer y al esposo. Se levantó, cogió la carpeta con todos los papeles y se retiró. Todos se quedaron mirándose unos a otros, alguno encogió los hombros y se sentaron a esperar que regresara.

Al poco rato el juez regreso. Se sentó y se ajustó las gafas. Entonces, cerró la carpeta, y la puso cuidadosamente a un lado y dijo:

-Señora, he revisado cuidadosamente estas demandas. Y he llegado a las siguientes conclusiones:

El divorcio se le adjudica con fecha efectiva a partir de hoy.

Su esposo no tiene que pasarle una pensión.

A oír estas dos decisiones, el abogado y el marido se miraron con inteligente regocijo. Pero el juez prosiguió…

Ud. se queda como dueña absoluta de su casa, el Mercedes Benz propiedad de su ex esposo, la cuenta de ahorros, la de cheques, las cuáles pondrá a su nombre inmediatamente y de las cuáles él no puede tocar un centavo o lo tendrá que devolver, así como la declaro beneficiaria absoluta de sus seguros de vida, de sus planes de retiro, así como es obligación de su esposo seguir pagando su seguro médico hasta que Ud. muera.

Mi decisión se basa en que sumando los sueldos que como administradora, cocinera, chofer, servicios de lavandería y de jardinería, enfermera, etc., usted prestó a su esposo, incluyendo hijos y suegra… Esta decisión será apenas una retribución parcial de salarios retenidos por los veintiséis años de servicios ininterrumpidos que Ud. ha prestado.

Como hay que ser objetivos, sabemos que su esposo no podría pagar esa deuda, de ahí que pagará lo que, si bien no es suficiente, será relativamente justo.

Además, él pagará sus gastos de educación, transporte y libros, si Ud. decide regresar a la universidad a estudiar la carrera que Ud. escoja.

CUMPLASE LA ANTERIOR SENTENCIA.

¡QUE BONITO ES SER MUJER!

16/10/2008

¡Qué bonito ser mujer!
¿Qué me decís del trauma que supone mirarte al espejo por la mañana y encontrarte con que ese gremlin que te mira fijamente eres tú?
Te duchas, te vuelves a mirar, y decides que lo mejor va a ser darte una capa de titanlux, a ver si aquello mejora. Y no, no mejora. Sigues siendo un gremlim, pero así como churruscao.
Una vez churrascada, te diriges a despertar a tus niños. Aquí siempre ocurre algo.
Supongamos que el niño tiene fiebre.¡¡¡ Tú eres una mujer con recursos!!!
……recurres a la súplica ….y suplicas a la suegra, que se quede con el niño hasta que llegue la chica,
….a la chica, que venga un poco antes para que se vaya la suegra,
….al cielo, que la seguridad social deje de comunicar,
….a la “encantadora enfermera” que te dé cita tarde para no pedir permiso
….a tu jefe que te dé permiso porque la encantadora enfermera ha pasado de ti y entre súplica y súplica tú sigues trabajando, así como haciéndote la relajada.
Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te pregunta ¿qué tal cariño?.
Cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, recuerda que el niño estaba enfermo y hace ver que no se le había olvidado y te cagas en todo lo que se menea…
¡¡Y sales corriendo al pediatra, y llegas por los pelos, y te dice lo del virus, y te manda no se qué medicina, y cuando llegas a la farmacia han cerrado, y llamas a tu marido y le suplicas que cuando salga de trabajar, si no le supone mucha molestia, se pase por una farmacia de guardia, y entonces él te dice “no voy a poder, es que tengo una reunión”, que yo creo que mi marido no vive, se reúne!!
Y le matarías, pero por teléfono no puedes así que decides arrastrarte hasta la farmacia de guardia, y allí que llegas tú con todo colgando:
-al pequeño que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de tu manga
-De la sillita cuelga tu bolso, la bolsa del bebe, la bolsa de gimnasia, la bolsa del trabajo, y la mochila del mayor, que ya quisiera Pérez de Tudela, que yo creo que este niño no crece porque la mochila se lo impide.
Parecemos unos “sin-techo”.
Entras en la farmacia y el espejo del fondo te enseña al gremlin churruscao pero como a trozos porque el maquillaje también se ha “descolgao” y te suda el bigote como una foca, y te la encuentras a ella, la SUPER-ORGANIZADA.
La super-organizada es esa mamá del colegio de tus hijos que siempre quisiste ser. Lleva a sus nenes a alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a fútbol y a natación.
……Y es de las que comen y no engordan, y es delgada.
……Y en los cumpleaños del nene, lleva a toda su clase “un güevo Kinder”, que son tres deseos a la vez, y tu niño con su bolsa de sugus, que yo creo que le estoy creando un trauma, …y además prepara la bechamel de las croquetas.
¡……Yo hace tiempo que descongelo las famosas croquetas ¡que le den por culo a la bechamel!.
¡……Y todo esto sin movérsele ni una de las siempre perfectas mechas; porque a este tipo de mujer no le crece el pelo. Yo creo que tampoco “sudan”, pero de esto no estoy segura.
……Y tú que “intentas recolocar todo lo que te cuelga y ella” y su perfecta hilera de dientes que te sonríe y te suelta:
“Chica, es que no te organizas, ¿por qué no pides reducción de jornada..?”
Aquí es donde le soltarías una leche por cada euro reducido por reducir tu jornada.
Superada la prueba, tus colgajos y tú regresáis a casa. La autoestima decidió quedarse en la farmacia.
Y bañas a los niños, haces los deberes del mayor, le das la medicina al pequeño, les preparas la cena, se la das y les acuestas y te tiras en el sofá.
Y para rematar el día, al cabo de un rato, llega tu marido a casa con cara de agotamiento y te dice que no ha parado en todo el día de reunión en reunión en la oficina (ha tenido tres reuniones) y que ha tenido que comer con los compañeros en un restaurante de aúpa y te pregunta “que qué hay de cena” y que si no te importa preparar a ti la mesa porque él está muy cansado.
Y ni siquiera te pregunta por el niño, tu trabajo, la suegra, la chica, el jefe, la enfermera, el médico, la farmacéutica y la super-organizada, y remata diciendo que “vaya pinta de gremlin churruscada que tienes con el maquillaje descolocado”; que “a ver si te cuidas un poco, con la cantidad de tiempo libre que tienes”.
Y al encender la tele aparece otra super-organizada que te dice:
“Auxonia, hoy me gusta ser mujer”.

EVOLUCIÓN
A los 4 años: “¡Mi mamá puede hacer cualquier cosa!”
A los 8 años: “¡Mi mamá sabe mucho! ¡Muchísimo!”
A los 12 años: “Mi mamá realmente no lo sabe todo”
A los 14 años: “Naturalmente, mi madre no tiene ni idea sobre esto”
A los 16 años: “¿Mi madre? ¡Pero qué sabrá ella!”
A los 18 años: “¿Esa vieja? ¡Pero si se crió con los dinosaurios!”
A los 25 años: “Bueno, puede que mamá sepa algo del tema…”
A los 35 años: “Antes de decidir, me gustaría saber la opinión de mamá.”
A los 45 años: “Seguro que mi madre me puede orientar”
A los 55 años: “¿Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar?”
A los 65 años: “¡Ojalá pudiera hablar de esto con mi mamá!”

¡QUE BONITO ES SER MUJER!

16/10/2008

¡Qué bonito ser mujer!
¿Qué me decís del trauma que supone mirarte al espejo por la mañana y encontrarte con que ese gremlin que te mira fijamente eres tú?
Te duchas, te vuelves a mirar, y decides que lo mejor va a ser darte una capa de titanlux, a ver si aquello mejora. Y no, no mejora. Sigues siendo un gremlim, pero así como churruscao.
Una vez churrascada, te diriges a despertar a tus niños. Aquí siempre ocurre algo.
Supongamos que el niño tiene fiebre.¡¡¡ Tú eres una mujer con recursos!!!
……recurres a la súplica ….y suplicas a la suegra, que se quede con el niño hasta que llegue la chica,
….a la chica, que venga un poco antes para que se vaya la suegra,
….al cielo, que la seguridad social deje de comunicar,
….a la “encantadora enfermera” que te dé cita tarde para no pedir permiso
….a tu jefe que te dé permiso porque la encantadora enfermera ha pasado de ti y entre súplica y súplica tú sigues trabajando, así como haciéndote la relajada.
Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te pregunta ¿qué tal cariño?.
Cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, recuerda que el niño estaba enfermo y hace ver que no se le había olvidado y te cagas en todo lo que se menea…
¡¡Y sales corriendo al pediatra, y llegas por los pelos, y te dice lo del virus, y te manda no se qué medicina, y cuando llegas a la farmacia han cerrado, y llamas a tu marido y le suplicas que cuando salga de trabajar, si no le supone mucha molestia, se pase por una farmacia de guardia, y entonces él te dice “no voy a poder, es que tengo una reunión”, que yo creo que mi marido no vive, se reúne!!
Y le matarías, pero por teléfono no puedes así que decides arrastrarte hasta la farmacia de guardia, y allí que llegas tú con todo colgando:
-al pequeño que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de tu manga
-De la sillita cuelga tu bolso, la bolsa del bebe, la bolsa de gimnasia, la bolsa del trabajo, y la mochila del mayor, que ya quisiera Pérez de Tudela, que yo creo que este niño no crece porque la mochila se lo impide.
Parecemos unos “sin-techo”.
Entras en la farmacia y el espejo del fondo te enseña al gremlin churruscao pero como a trozos porque el maquillaje también se ha “descolgao” y te suda el bigote como una foca, y te la encuentras a ella, la SUPER-ORGANIZADA.
La super-organizada es esa mamá del colegio de tus hijos que siempre quisiste ser. Lleva a sus nenes a alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a fútbol y a natación.
……Y es de las que comen y no engordan, y es delgada.
……Y en los cumpleaños del nene, lleva a toda su clase “un güevo Kinder”, que son tres deseos a la vez, y tu niño con su bolsa de sugus, que yo creo que le estoy creando un trauma, …y además prepara la bechamel de las croquetas.
¡……Yo hace tiempo que descongelo las famosas croquetas ¡que le den por culo a la bechamel!.
¡……Y todo esto sin movérsele ni una de las siempre perfectas mechas; porque a este tipo de mujer no le crece el pelo. Yo creo que tampoco “sudan”, pero de esto no estoy segura.
……Y tú que “intentas recolocar todo lo que te cuelga y ella” y su perfecta hilera de dientes que te sonríe y te suelta:
“Chica, es que no te organizas, ¿por qué no pides reducción de jornada..?”
Aquí es donde le soltarías una leche por cada euro reducido por reducir tu jornada.
Superada la prueba, tus colgajos y tú regresáis a casa. La autoestima decidió quedarse en la farmacia.
Y bañas a los niños, haces los deberes del mayor, le das la medicina al pequeño, les preparas la cena, se la das y les acuestas y te tiras en el sofá.
Y para rematar el día, al cabo de un rato, llega tu marido a casa con cara de agotamiento y te dice que no ha parado en todo el día de reunión en reunión en la oficina (ha tenido tres reuniones) y que ha tenido que comer con los compañeros en un restaurante de aúpa y te pregunta “que qué hay de cena” y que si no te importa preparar a ti la mesa porque él está muy cansado.
Y ni siquiera te pregunta por el niño, tu trabajo, la suegra, la chica, el jefe, la enfermera, el médico, la farmacéutica y la super-organizada, y remata diciendo que “vaya pinta de gremlin churruscada que tienes con el maquillaje descolocado”; que “a ver si te cuidas un poco, con la cantidad de tiempo libre que tienes”.
Y al encender la tele aparece otra super-organizada que te dice:
“Auxonia, hoy me gusta ser mujer”.

EVOLUCIÓN
A los 4 años: “¡Mi mamá puede hacer cualquier cosa!”
A los 8 años: “¡Mi mamá sabe mucho! ¡Muchísimo!”
A los 12 años: “Mi mamá realmente no lo sabe todo”
A los 14 años: “Naturalmente, mi madre no tiene ni idea sobre esto”
A los 16 años: “¿Mi madre? ¡Pero qué sabrá ella!”
A los 18 años: “¿Esa vieja? ¡Pero si se crió con los dinosaurios!”
A los 25 años: “Bueno, puede que mamá sepa algo del tema…”
A los 35 años: “Antes de decidir, me gustaría saber la opinión de mamá.”
A los 45 años: “Seguro que mi madre me puede orientar”
A los 55 años: “¿Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar?”
A los 65 años: “¡Ojalá pudiera hablar de esto con mi mamá!”

¡QUE BONITO ES SER MUJER!

16/10/2008

¡Qué bonito ser mujer!
¿Qué me decís del trauma que supone mirarte al espejo por la mañana y encontrarte con que ese gremlin que te mira fijamente eres tú?
Te duchas, te vuelves a mirar, y decides que lo mejor va a ser darte una capa de titanlux, a ver si aquello mejora. Y no, no mejora. Sigues siendo un gremlim, pero así como churruscao.
Una vez churrascada, te diriges a despertar a tus niños. Aquí siempre ocurre algo.
Supongamos que el niño tiene fiebre.¡¡¡ Tú eres una mujer con recursos!!!
……recurres a la súplica ….y suplicas a la suegra, que se quede con el niño hasta que llegue la chica,
….a la chica, que venga un poco antes para que se vaya la suegra,
….al cielo, que la seguridad social deje de comunicar,
….a la “encantadora enfermera” que te dé cita tarde para no pedir permiso
….a tu jefe que te dé permiso porque la encantadora enfermera ha pasado de ti y entre súplica y súplica tú sigues trabajando, así como haciéndote la relajada.
Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te pregunta ¿qué tal cariño?.
Cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, recuerda que el niño estaba enfermo y hace ver que no se le había olvidado y te cagas en todo lo que se menea…
¡¡Y sales corriendo al pediatra, y llegas por los pelos, y te dice lo del virus, y te manda no se qué medicina, y cuando llegas a la farmacia han cerrado, y llamas a tu marido y le suplicas que cuando salga de trabajar, si no le supone mucha molestia, se pase por una farmacia de guardia, y entonces él te dice “no voy a poder, es que tengo una reunión”, que yo creo que mi marido no vive, se reúne!!
Y le matarías, pero por teléfono no puedes así que decides arrastrarte hasta la farmacia de guardia, y allí que llegas tú con todo colgando:
-al pequeño que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de tu manga
-De la sillita cuelga tu bolso, la bolsa del bebe, la bolsa de gimnasia, la bolsa del trabajo, y la mochila del mayor, que ya quisiera Pérez de Tudela, que yo creo que este niño no crece porque la mochila se lo impide.
Parecemos unos “sin-techo”.
Entras en la farmacia y el espejo del fondo te enseña al gremlin churruscao pero como a trozos porque el maquillaje también se ha “descolgao” y te suda el bigote como una foca, y te la encuentras a ella, la SUPER-ORGANIZADA.
La super-organizada es esa mamá del colegio de tus hijos que siempre quisiste ser. Lleva a sus nenes a alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a fútbol y a natación.
……Y es de las que comen y no engordan, y es delgada.
……Y en los cumpleaños del nene, lleva a toda su clase “un güevo Kinder”, que son tres deseos a la vez, y tu niño con su bolsa de sugus, que yo creo que le estoy creando un trauma, …y además prepara la bechamel de las croquetas.
¡……Yo hace tiempo que descongelo las famosas croquetas ¡que le den por culo a la bechamel!.
¡……Y todo esto sin movérsele ni una de las siempre perfectas mechas; porque a este tipo de mujer no le crece el pelo. Yo creo que tampoco “sudan”, pero de esto no estoy segura.
……Y tú que “intentas recolocar todo lo que te cuelga y ella” y su perfecta hilera de dientes que te sonríe y te suelta:
“Chica, es que no te organizas, ¿por qué no pides reducción de jornada..?”
Aquí es donde le soltarías una leche por cada euro reducido por reducir tu jornada.
Superada la prueba, tus colgajos y tú regresáis a casa. La autoestima decidió quedarse en la farmacia.
Y bañas a los niños, haces los deberes del mayor, le das la medicina al pequeño, les preparas la cena, se la das y les acuestas y te tiras en el sofá.
Y para rematar el día, al cabo de un rato, llega tu marido a casa con cara de agotamiento y te dice que no ha parado en todo el día de reunión en reunión en la oficina (ha tenido tres reuniones) y que ha tenido que comer con los compañeros en un restaurante de aúpa y te pregunta “que qué hay de cena” y que si no te importa preparar a ti la mesa porque él está muy cansado.
Y ni siquiera te pregunta por el niño, tu trabajo, la suegra, la chica, el jefe, la enfermera, el médico, la farmacéutica y la super-organizada, y remata diciendo que “vaya pinta de gremlin churruscada que tienes con el maquillaje descolocado”; que “a ver si te cuidas un poco, con la cantidad de tiempo libre que tienes”.
Y al encender la tele aparece otra super-organizada que te dice:
“Auxonia, hoy me gusta ser mujer”.

EVOLUCIÓN
A los 4 años: “¡Mi mamá puede hacer cualquier cosa!”
A los 8 años: “¡Mi mamá sabe mucho! ¡Muchísimo!”
A los 12 años: “Mi mamá realmente no lo sabe todo”
A los 14 años: “Naturalmente, mi madre no tiene ni idea sobre esto”
A los 16 años: “¿Mi madre? ¡Pero qué sabrá ella!”
A los 18 años: “¿Esa vieja? ¡Pero si se crió con los dinosaurios!”
A los 25 años: “Bueno, puede que mamá sepa algo del tema…”
A los 35 años: “Antes de decidir, me gustaría saber la opinión de mamá.”
A los 45 años: “Seguro que mi madre me puede orientar”
A los 55 años: “¿Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar?”
A los 65 años: “¡Ojalá pudiera hablar de esto con mi mamá!”