Posts Tagged ‘mentiroso’

CARTA ABIERTA A RAJOY

06/08/2009

El pasado día 31 El Plural ya había adelantado lo que finalmente se confirmó. Un artículo de Marcos Paradinas afirmaba que “El juez más que amigo de Camps ultima el carpetazo al caso de los trajes”.
Está usted muy alegre señor Rajoy, tan alegre que la felicidad le desborda, o al menos esa es la imagen que quiere transmitir Sin embargo las razones de su felicidad son cuando menos cuestionables.

Dice usted señor Rajoy, exultante de felicidad y exhibiendo sonrisa digna de anuncio de dentífrico que “ha ganado la justicia, el sentido común y los vendedores de tila, porque hay algunos que, sin duda, están de los nervios” .

“Indicios razonables”
¿A qué se debe su alegría señor Rajoy?

¿Por qué está usted tan contento?

Acaso ignora usted que la Sala admite “indicios razonables” de que los regalos se aceptaron y es notorio que estos “indicios” dejan en muy mal lugar al presidente valenciano porque él en todo momento negó su existencia ya que afirmaba que “sus trajecitos se los pagaba él solito o como mucho con el dinero de la farmacia de su mujer”; no obstante califica usted al señor Camps de hombre honrado…

Según el tribunal valenciano “aunque existen indicios racionales y evidencias de que recibieron los regalos no queda acreditado si Camps los recibió como presidente de la Generalitat o como presidente del Partido Popular”, vamos que se puede decir más alto pero no más claro:

¡Camps mintió descaradamente!

Es notorio que la Comunidad Valenciana está presidida por un mentiroso.

Dardo envenenado
“Mire usté” señor Rajoy, como diría el señor de la FAES en sus “tiempos de gloria”, si algo ha quedado claro para la ciudadanía, además del respeto hacia la decisión del TSJV, es que el señor Camps es un mentiroso porque aunque el TSJV archivó las diligencias es evidente que no se cree ni una sola palabra de las pronunciadas por Camps y que su decisión se convierte en un dardo envenenado porque confirma que los regalos existieron y que el señor Camps los aceptó con sumo gusto a pesar de que había afirmado vehementemente su inocencia en lo referente a la aceptación los mismos.

La honradez de un político mentiroso
Señor Rajoy, no se entera usted de nada o es usted un cínico, porque cómo explicar sino su alegría porque siga en el cargo un político mentiroso que acepta regalos de los presuntos mafiosos de la Gürtel, cifrados en miles de euros a lo largo de varios años.

Los ciudadanos señor Rajoy, ya que somos libres para sopesar los acontecimientos, nos cuestionamos que una vez más política y judicatura hayan caminado de la mano y que alguien que es considerado por el judiciable “más que un amigo” estuviese al frente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana porque no podemos ignorar que el presidente del tribunal y el señor Camps ¡son amiguetes!

Los ciudadanos nos preguntamos si es ético que un presidente autonómico acepte regalos de los integrantes de una trama de corrupción y nos cuestionamos la honradez, es misma honradez de la que usted señor Rajoy hace gala, de un presidente que hablaba de “escaloncitos y ratitos” porque su confianza ciega en la amistad del juez que presidia el tribunal valenciano le resultaba tranquilizante de cara a la resolución de su caso.

Pilar Rego es educadora social y bloggera

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LA CONFIANZA EN LA JUSTICIA

04/08/2009

El Supremo o la confianza en la Justicia

¿Le parece bien, Sr. Camps, el vocablo “enchufe” para describir su absolución, otorgada por su amiguísimo De la Rúa?

En septiembre hará un año que el líder de la derecha valenciana, Francisco Campos, se dirigió -públicamente y en un acto oficial- a Juan Luís de la Rúa, presidente del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJV) y vino a decirle que se le antojaba inexacto el vocablo “amistad” porque en su caso se quedaba corto. “Tendremos que buscar en el diccionario otra palabra distinta [de amistad] que resuma esta íntima y sentida relación entre De la Rúa y el presidente de la Generalitat”, declaró Camps.
¿Pues bien, Sr. Camps, qué palabra cree que habría ahora que buscar en el diccionario para resumir la “íntima y sentida” absolución que le ha llegado a usted –en el affaire de los trajes, zapatos, pulseras y entradas de circo, gratis total-, gracias al voto de su más que amigo De la Rúa? ¿Le parece bien el vocablo “enchufe”?

¿Adecuado vocablo?
¿Entiende que podría ser incluso más adecuado el vocablo “favoritismo”? ¿Reconoce al menos que la actuación judicial favorable a usted –habiendo sido archivado bruscamente su asunto sin investigar el fondo de la cuestión- es calificada, por millones de ciudadanos, con el vocablo “sinvergüenza” o el vocablo “caradura” o la palabra “bochorno”?

¿No conocía a su amiguito del alma?
¿Se acuerda, seguro que sí, que se acuerda, cuando dijo en el Foro de ABC que usted se pagaba sus trajes, lo que no ha podido demostrar, mientras que el juez instructor, José Flors, le ha desmontado sus afirmaciones vacilantes y fraudulentas? ¿Recuerda que manifestó a los periodistas que no conocía a Álvaro Pérez el Bigotes? ¡Pero sí era su “amiguito del alma”, el mismo que a usted le quería “un huevo”, el mismo que se ha forrado en los últimos años -siendo segundo de a bordo de Francisco Correa- con el pabellón valenciano en Fitur, bajo la complaciente tutela de la Generalitat de la que usted es presidente!

Vicente Rambla
¿Mintió, Sr. Camps? ¿Le parece pertinente que le llamemos “mentiroso” o prefiere otra palabra, como, por ejemplo, “embustero” o “embaucador” o “cínico”? Por cierto, ¿también mintió ayer el vicepresidente de su Gobierno, Vicente Rambla, al manifestar que cuanto le ha pasado a usted, desde que estalló el caso Gürtel, “era un montaje del Gobierno socialista”? Más que mentira lo que ha dicho Rambla pertenece al género de las villanías.

Rajoy, exultante
Como asimismo huele a bajeza y a infamia lo que ha vuelto a subrayar Mariano Rajoy comparando la Inquisición con el Estado de Derecho democrático. Rajoy está exultante por el carpetazo de De la Rúa, que busca cerrar como sea una historia más que sospechosa en el capítulo de la corrupción política.

“Estoy muy contento”
Queda aún, sin embargo, el recurso sobre el archivo valenciano del caso ante el Tribunal Supremo. “Estoy muy contento”, ha señalado el presidente de la Generalitat. Pero Camps puede en el futuro -la justicia se mueve con especial lentitud- dejar de estarlo. Contra los criterios, sólidamente expuestos por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), contra la acusación particular del PSPV-PSOE y contra el posicionamiento de la Fiscalía Anticorrupción, no sólo se ha impedido por el momento investigar las actividades presuntamente delictivas de el Bigotes y sus secuaces por tierras valencianas –o sea, el contexto de los tenebrosos regalos de la trama Gürtel-, sino que se ha dado carpetazo a las severas tesis del juez Flors en torno a los regalos.

Investigación rigurosa
El Tribunal Supremo tiene la palabra. Y la facultad de que, con su sentencia –en la medida de que esté derivada de una investigación rigurosa y transparente-, muchos ciudadanos recuperemos en este asunto la confianza en la Justicia.

Enric Sopena es director de El Plural

DELINCUENTE O INOCENTENTE ESE ES EL QUID DE LA CUESTION

07/07/2009

Agradeceríamos mucho a María Dolores de Cospedal y a otros distinguidos pregoneros de Génova 13 –incluido, por supuesto, el mismísimo Mariano Rajoy Brey- que cambiaran de disco respecto a Francisco Camps, presidente de la Generalitat valenciana, porque el disco que usan, con demasiada frecuencia, está más que rayado. Rogamos, pues, a tales voceros populares que dejen de repetir como loritos las palabras “presunción de inocencia”. El auto del juez Flors, difundido ayer, resulta en este sentido demoledor.
Demuestra de modo concienzudo que Camps -salvo milagros imprevisibles de última hora- no es más que un farsante o un mentiroso compulsivo. Faltó de forma reiterada a la verdad cada vez que hablaba en público y decía -con tono de curita, entre arcangélico y farisaico- que él había pagado de su bolsillo los trajes. Esos trajes con los que lleva camino de pasar a la historia de los miserables. [No hay que confundir estos “miserables” con Les Misérables, novela publicada, el año 1862, por el inmortal Víctor Hugo]. ¡Cuántas veces no ha declarado Camps que él tenía muchas ganas de comparecer ante la justicia para que pudiera así resplandecer la verdad! Pues bien, compareció y su relato no ha convencido en absoluto al juez Flors. Basta con leer su auto.

“No ha lugar…”
En la Parte Dispositiva del auto, el magistrado instructor, José Flors sostiene lo siguiente: “No ha lugar al sobreseimiento libre y archivo de la causa (…)” y puntualiza que ello sucede “por existir suficientes indicios racionales para estimar que los hechos objeto del presente procedimiento, que en esta resolución se imputan al Muy Honorable Señor Presidente de la Generalitat Valenciana, D. Francisco Enrique Camps Ortiz (…) pudieran ser constitutivos de un delito de cohecho previsto y penado en el artículo 426, primer inciso, del Código Penal”.

Razón sencillísima
Según el criterio del magistrado instructor, Camps habría dejado de ser un “presunto inocente” para convertirse a los efectos judiciales en un “presunto delincuente”. No encontraba Camps las facturas por una razón sencillísima. Tales facturas jamás las abonó él. Las abonaron Álvaro Pérez y sus secuaces. ¿Y por qué lo hicieron? Toda España lo sabe. Nadie piensa que esos abundantes regalos de prendas de vestir le fueron hechos a Camps por arte de Birlibirloque o porque El Bigotes y su banda fueran, en realidad, bondadosas hermanitas de la caridad, empeñadas en ayudar al pobrecito presidente valenciano a la hora de vestirse. En este punto Flors señala que no buscaban los benefactores de la guardarropía de Camps “una determinada contraprestación”. Pero sí “lograr el agasajo o provocar la complacencia de aquellas personas [Camps y sus colaboradores más inmediatos] obviamente para poder contar con su gratitud o con su favor”.

Pillado in fraganti
Políticamente, esta historia retrata la talla ética de los imputados, empezando por el presidente valenciano. Carece de ética. Ignora la ética. Su conducta –que se mueve en torno a la mezquindad- es impropia de un dirigente político con altas responsabilidades y altas tareas de representatividad. Fue pillado in fraganti y ha engañado, o ha tratado de hacerlo, para defenderse. Ha utilizado deliberadamente la mentira como arma política. Y ha impulsado campañas desvergonzadas intentando salvar su cara y cargando contra el juez Garzón; el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los medios de comunicación progresistas.

“Persecución” en toda regla
Él y sus paniaguados han llegado a decir que todo era una “persecución” en toda regla con el fin de derrotarlo en los juzgados al no poder vencerlo en las urnas. Pero Camps, al fin y al cabo, cuenta con el respaldo –como le pasa a Luis Bárcenas, el tesorero infiel- de Mariano Rajoy y la plana mayor de su partido. El culpable de connivencia con la corrupción no es sólo Camps o Bárcenas. Es Rajoy y su corte. O el PP se regenera con prontitud o en breve dejará de ser conocido como el partido de la derecha para transformarse en un sindicato de intereses. Muchos de ellos, intereses bastardos. Con la coartada de la bandera, numerosos peperos tienden fácilmente a llenarse la cartera.

Enric Sopena es director de El Plural

DELINCUENTE O INOCENTENTE ESE ES EL QUID DE LA CUESTION

07/07/2009

Agradeceríamos mucho a María Dolores de Cospedal y a otros distinguidos pregoneros de Génova 13 –incluido, por supuesto, el mismísimo Mariano Rajoy Brey- que cambiaran de disco respecto a Francisco Camps, presidente de la Generalitat valenciana, porque el disco que usan, con demasiada frecuencia, está más que rayado. Rogamos, pues, a tales voceros populares que dejen de repetir como loritos las palabras “presunción de inocencia”. El auto del juez Flors, difundido ayer, resulta en este sentido demoledor.
Demuestra de modo concienzudo que Camps -salvo milagros imprevisibles de última hora- no es más que un farsante o un mentiroso compulsivo. Faltó de forma reiterada a la verdad cada vez que hablaba en público y decía -con tono de curita, entre arcangélico y farisaico- que él había pagado de su bolsillo los trajes. Esos trajes con los que lleva camino de pasar a la historia de los miserables. [No hay que confundir estos “miserables” con Les Misérables, novela publicada, el año 1862, por el inmortal Víctor Hugo]. ¡Cuántas veces no ha declarado Camps que él tenía muchas ganas de comparecer ante la justicia para que pudiera así resplandecer la verdad! Pues bien, compareció y su relato no ha convencido en absoluto al juez Flors. Basta con leer su auto.

“No ha lugar…”
En la Parte Dispositiva del auto, el magistrado instructor, José Flors sostiene lo siguiente: “No ha lugar al sobreseimiento libre y archivo de la causa (…)” y puntualiza que ello sucede “por existir suficientes indicios racionales para estimar que los hechos objeto del presente procedimiento, que en esta resolución se imputan al Muy Honorable Señor Presidente de la Generalitat Valenciana, D. Francisco Enrique Camps Ortiz (…) pudieran ser constitutivos de un delito de cohecho previsto y penado en el artículo 426, primer inciso, del Código Penal”.

Razón sencillísima
Según el criterio del magistrado instructor, Camps habría dejado de ser un “presunto inocente” para convertirse a los efectos judiciales en un “presunto delincuente”. No encontraba Camps las facturas por una razón sencillísima. Tales facturas jamás las abonó él. Las abonaron Álvaro Pérez y sus secuaces. ¿Y por qué lo hicieron? Toda España lo sabe. Nadie piensa que esos abundantes regalos de prendas de vestir le fueron hechos a Camps por arte de Birlibirloque o porque El Bigotes y su banda fueran, en realidad, bondadosas hermanitas de la caridad, empeñadas en ayudar al pobrecito presidente valenciano a la hora de vestirse. En este punto Flors señala que no buscaban los benefactores de la guardarropía de Camps “una determinada contraprestación”. Pero sí “lograr el agasajo o provocar la complacencia de aquellas personas [Camps y sus colaboradores más inmediatos] obviamente para poder contar con su gratitud o con su favor”.

Pillado in fraganti
Políticamente, esta historia retrata la talla ética de los imputados, empezando por el presidente valenciano. Carece de ética. Ignora la ética. Su conducta –que se mueve en torno a la mezquindad- es impropia de un dirigente político con altas responsabilidades y altas tareas de representatividad. Fue pillado in fraganti y ha engañado, o ha tratado de hacerlo, para defenderse. Ha utilizado deliberadamente la mentira como arma política. Y ha impulsado campañas desvergonzadas intentando salvar su cara y cargando contra el juez Garzón; el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los medios de comunicación progresistas.

“Persecución” en toda regla
Él y sus paniaguados han llegado a decir que todo era una “persecución” en toda regla con el fin de derrotarlo en los juzgados al no poder vencerlo en las urnas. Pero Camps, al fin y al cabo, cuenta con el respaldo –como le pasa a Luis Bárcenas, el tesorero infiel- de Mariano Rajoy y la plana mayor de su partido. El culpable de connivencia con la corrupción no es sólo Camps o Bárcenas. Es Rajoy y su corte. O el PP se regenera con prontitud o en breve dejará de ser conocido como el partido de la derecha para transformarse en un sindicato de intereses. Muchos de ellos, intereses bastardos. Con la coartada de la bandera, numerosos peperos tienden fácilmente a llenarse la cartera.

Enric Sopena es director de El Plural

>CAMPS QUEDA COMO UN MENTIROSO

11/05/2009

>La líder valenciana de IU dice que los pagos de El Bigotes a la Generalitat le dejan en evidencia

Camps queda como “un mentiroso”

EL PLURAL.COM

La coordinadora de Esquerra Unida (EUPV), Marga Sanz, ha asegurado en un comunicado que los contratos, revelados por el diario Levante, otorgados por las Consellerias de Infraestructuras y la de Territorio, a la empresa Orange Market en la edición de 2005 de Fitur “dejan al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, como un mentiroso”.
Sanz explicó que el jefe del Consell “se niega, de manera sistemática, cada vez que sube a la tribuna de las Corts a dar explicaciones sobre el caso Gürtel, pero las relaciones de este gobierno con la trama de Correa, se van haciendo cada vez más evidentes”. La dirigente de Esquerra Unida criticó así a Francisco Camps, tras hacerse público que Consellerias entonces dirigidos por Rafael Blasco (Territorio) y José Ramón García Antón (Infraestructuras) pagaron facturas a la empresa de Alvaro Pérez (El Bigotes) por servicios prestados en el montaje de extras para el pabellón de la Agència Valenciana de Turisme.

Contratos no fiscalizados
La empresa de El Bigotes les cobró sendas facturas de 11.900 euros (no fiscalizadas al ser contratos menores) por habilitarles un pequeño espacio de apenas seis metros cuadrados, según reconoció la propia Conselleria de Territorio.

“Queda como un mentiroso”
La coordinadora de Esquerra Unida añadió que Camps “queda como un mentiroso cuando dice que no hay nada de nada” e indicó que las intervenciones del presidente del Consell ante la opinión pública, la oposición y los medios de comunicación “están absolutamente vacías de contenido. Es la negación por la negación, y a Camps debería sonrojársele la cara sólo al comprobar que un día después de su desmentido en las Corts, los medios de comunicación ya publican que hay mucho de lo que él ha negado”, alegó la política valenciana.

CAMPS QUEDA COMO UN MENTIROSO

11/05/2009

La líder valenciana de IU dice que los pagos de El Bigotes a la Generalitat le dejan en evidencia

Camps queda como “un mentiroso”

EL PLURAL.COM

La coordinadora de Esquerra Unida (EUPV), Marga Sanz, ha asegurado en un comunicado que los contratos, revelados por el diario Levante, otorgados por las Consellerias de Infraestructuras y la de Territorio, a la empresa Orange Market en la edición de 2005 de Fitur “dejan al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, como un mentiroso”.
Sanz explicó que el jefe del Consell “se niega, de manera sistemática, cada vez que sube a la tribuna de las Corts a dar explicaciones sobre el caso Gürtel, pero las relaciones de este gobierno con la trama de Correa, se van haciendo cada vez más evidentes”. La dirigente de Esquerra Unida criticó así a Francisco Camps, tras hacerse público que Consellerias entonces dirigidos por Rafael Blasco (Territorio) y José Ramón García Antón (Infraestructuras) pagaron facturas a la empresa de Alvaro Pérez (El Bigotes) por servicios prestados en el montaje de extras para el pabellón de la Agència Valenciana de Turisme.

Contratos no fiscalizados
La empresa de El Bigotes les cobró sendas facturas de 11.900 euros (no fiscalizadas al ser contratos menores) por habilitarles un pequeño espacio de apenas seis metros cuadrados, según reconoció la propia Conselleria de Territorio.

“Queda como un mentiroso”
La coordinadora de Esquerra Unida añadió que Camps “queda como un mentiroso cuando dice que no hay nada de nada” e indicó que las intervenciones del presidente del Consell ante la opinión pública, la oposición y los medios de comunicación “están absolutamente vacías de contenido. Es la negación por la negación, y a Camps debería sonrojársele la cara sólo al comprobar que un día después de su desmentido en las Corts, los medios de comunicación ya publican que hay mucho de lo que él ha negado”, alegó la política valenciana.